Cirugía reconstructiva post-obesidad
Nuestra experiencia nos permite conocer profundamente el impacto que tiene el cambio de imagen para el paciente y sus vínculos, un proceso de adelgazamiento producto de bajar 30, 40, 50 kilos o más.
Si bien el logro es inconmensurable y el paciente recupera vitalidad, salud e imagen atractiva, el “defecto físico posterior” es importante.
El índice de masa corporal (IMC) de una persona con peso y talla proporcionados es de entre 20 y 25 IMC. Un obeso importante tiene 35 IMC, un obeso mórbido 40 o más, y un superobeso supera los 50 IMC. En las cirugías que tratamos obesidad mórbida logramos que los obesos vuelvan a índices de masa corporal definitivos de entre 20 y 25 IMC.
La flacidez aparece en la zona abdominal, mamaria, cara interna de muslos y brazos. Del mismo modo aparece también en espalda y nalgas, así como en el rostro (especialmente papada y cuello).
La flacidez abdominal es una de las principales consecuencias de adelgazamientos extremos. En estos casos los pacientes presentan un “descolgamiento” de la parte baja del abdomen y la solución requiere una Dermolipectomia abdominal. Esta intervención consiste en la extirpación de toda la piel y tejido adiposo mejorando el aspecto y la tirantez del abdomen.
La flacidez en muslos, brazos, nalgas, y espalda, normalmente requieren Dermolipectomias y Liftings tensores de dichas zonas.
En Clínica Milito tratamos la recuperación de la obesidad mórbida de modo integral, buscando el resultado óptimo para el paciente. Las cirugías reconstructivas logran devolver una imagen que concuerde con el nuevo peso e imagen logrado.
Corregimos, remodelamos y reconstruimos los defectos e imperfecciones generados por grandes pérdidas de peso, devolvemos tiesura, firmeza y fundamentalmente autoestima y calidad de vida.