BLOG | Tratamientos Estéticos

¿Cómo es el tratamiento con botox de la hiperhidrosis?

03/03/17 |0

Se conoce como hiperhidrosis a un trastorno crónico médico que provoca el exceso de sudoración, el cual se encuentra localizado, generalmente, en las axilas, las palmas de las manos o la planta de los pies; sin embargo, existen algunos casos en los que puede darse en otros sitios del cuerpo como la cabeza o el rostro.
La toxina botulínica, que es el principio activo que contiene el botox, es la única solución no quirúrgica que sirve para mejorar los síntomas de esta patología y eliminar el exceso de actividad que realizan las glándulas sudoríparas, lo que hace que desaparezca en gran medida el sudor que se crea en la zona del tratamiento.

 

¿Cómo funciona el botox para tratar la sudoración excesiva?

 

La toxina botulínica, la cual es una proteína producida por una bacteria, ejerce un efecto mediante el bloqueo selectivo de la función de las glándulas que provocan la sudoración. Esta toxina es muy utilizada en dermatología gracias a dos efectos principales que genera, la primera, se encarga de relajar los músculos, lo que lo convierte en un producto esencial en tratamientos de estética para mejorar, por ejemplo, las arrugas en la cara.
El segundo gran efecto es su propiedad inhibidora de la secreción de sudor, lo cual ha revolucionado los tratamientos médicos y ha ofrecido a las personas que sufren de hiperhidrosis un mejor estilo de vida. Además, brinda un alto porcentaje de seguridad del mismo con excelentes resultados.

 

Tratamiento a base de la toxina botulínica

 

Si bien el tratamiento con botox de la hiperhidrosis no conlleva altos riesgos, es importante que se realice en una clínica de confianza con años de experiencia para evitar cualquier inconveniente y garantizar grandes resultados.
El método es muy similar al que se utiliza cuando se busca suavizar las líneas finas y eliminar las arrugas del rostro. El botox actúa como un inhibidor, el cual provoca un bloqueo de las señales químicas que transmiten los nervios encargados de controlar la transpiración.
Con este tratamiento se logra que la sudoración se interrumpa a causa de que las glándulas sudoríparas no logran recibir las señales que envían los nervios. Gracias a su eficacia para inhibir estas señales neurales, el botox es una solución muy recomendable si sufres de hiperhidrosis.

 

Los mejores candidatos para realizarse este procedimiento son quienes sufren de sudoración excesiva en las axilas, los pies o las palmas de las manos, debido a que puede tener un impacto muy negativo en la vida habitual de los pacientes. Es por esto que resulta importante que la persona se encuentre preparada física y mentalmente y, por otra parte, ser realistas con las expectativas que se buscan respecto al resultado del tratamiento.

Además, ser conscientes de que todo proceso tiene su riesgo, por lo que es indispensable recurrir a un médico experimentado.

¿Qué se espera después del tratamiento con botox de la hiperhidrosis?

 

La administración de botox para eliminar la sudoración excesiva provocada por la hiperhidrosis puede tardar entre 10 o 20 minutos aproximadamente. No requiere un cuidado especial luego del mismo, es decir, se pueden retomar las actividades cotidianas después de haberse realizado el procedimiento; sin embargo, es totalmente aconsejable que se evite el ejercicio intenso por algunas horas.

 
El resultado no es inmediato, por lo que podrá observarse una considerable disminución de la sudoración varias semanas luego de haberse aplicado las inyecciones con botox. En caso de que no hayan sido tratadas algunas glándulas sudoríparas durante el procedimiento inicial, es posible que se produzca un poco de sudoración en el lugar. De ahí el motivo por el cual es importante que el tratamiento sea realizado por expertos.

 
El uso de botox para la hiperhidrosis suele mejorar la vida de numerosos pacientes con este trastorno; sin embargo, existen algunos riesgos, aunque los mismos son mínimos comparados a sus resultados. Como en todo procedimiento, está la posibilidad de que surjan complicaciones y pueden tener algunos efectos secundarios; sin embargo, estos ocurren en una minoría de las personas tratadas con botox.

 
El resultado del tratamiento es temporal, por lo que se debe repetir el procedimiento cada cierta cantidad de meses que el especialista indicará, generalmente entre 6 y 12 meses. Por otra parte, la aplicación de botox para la hiperhidrosis palmar puede ser dolorosa y, en algunos casos, el resultado no es totalmente efectivo. De todas formas, esto puede realizarse buscando calmar las molestias durante el tratamiento de la manera en que el profesional considere mejor.

 

 

Sobre el autor

Dra. Mónica Milito

Médica especialista en Cirugía Plastica, Estética y Reparadora